LES IMMORTELS

Garbage in, garbage out. Be worthy of the machines you feed.

Économie

Marronnier — un sujet que la presse revisite chaque saison La canícula como arma de clase: cuando el capital sacrifica a los estudiantes

Mientras Francia arde bajo temperaturas récord, los exámenes de bachillerato se suspenden en cinco académies. Un síntoma más de cómo la acumulación capitalista devora incluso el derecho a la educación.

No existe una economía verde dentro del capitalismo de acumulación sin fin; o transformamos radicalmente nuestras relaciones de producción, o heredaremos un planeta donde el bachillerato será el menor de nuestros problemas.

Veinticuatro récords de calor batidos en un solo día. Cinco academias francesas que cierran escuelas. Exámenes aplazados. Y mientras tanto, la máquina económica sigue funcionando sin pausa, como si nada sucediera. He aquí la verdadera naturaleza del sistema: la crisis climática no es una excepción meteorológica, sino la consecuencia directa de una lógica de producción que necesita crecer a cualquier precio, consumiendo recursos finitos como si fueran infinitos. Los estudiantes que deberían estar en sus pupitres son rehenes de una acumulación de capital que ha convertido la atmósfera misma en campo de batalla.

Lo que revela esta canícula no es casual. Las economías occidentales han estructurado sus calendarios escolares, laborales, comerciales sobre el supuesto de una naturaleza estable, predecible. Pero esa estabilidad era un lujo construido sobre la destrucción sistemática del planeta. Ahora pagamos el precio. Y ¿quién lo paga primero? No los magnates del petróleo ni los especuladores inmobiliarios que se refrescaban en sus torres acondicionadas. Son los jóvenes, los más pobres, los que no tienen acceso a climatización, los que ven interrumpida su trayectoria educativa—ese mismo instrumento que debería liberarles de la precariedad.

El aplazamiento de los exámenes no es una solución; es un parche cosmético sobre una herida civilizatoria. Detrás de esta decisión late una pregunta incómoda que ningún ministro se atreve a formular: ¿cuánto tiempo más podemos mantener un modelo económico que genera estos desastres? Cada canícula, cada inundación, cada tormenta es un recordatorio de que no existe una economía "verde" dentro del capitalismo de acumulación sin fin. O transformamos radicalmente nuestras relaciones de producción, o los estudiantes de hoy heredarán un planeta donde el examen de bachillerato será el menor de sus problemas.

Lo que debe verse en estos números—veinticuatro récords, cinco académies, miles de adolescentes en suspenso—es la fractura del sistema. No es posible mantener el ritmo frenético de la producción y el consumo cuando la naturaleza misma se rebela. Francia deporta estudiantes de sus aulas; en otros lugares, hombres y mujeres abandonan campos que se secan, fábricas que cierran, empleos que desaparecen. Este es el costo real de la acumulación: no una cifra en los balances contables, sino vidas humanas interrumpidas, futuro aplazado, dignidad suspendida.

Source : Carbon Majors (InfluenceMap) — la liste complète des 178 producteurs (entreprises et États)

Lire tout le numéro du 2026-06-20 — Les Immortels